La izquierda social del Perú

En el Perú hay una izquierda social que no está en las elecciones. No tiene candidatos ni es objeto de encuestas. Sus líderes están enjuiciados, prisioneros o han sido asesinados. Esa izquierda social no es necesariamente marxista, no se define por teorías políticas sino por su defensa ante la arremetida de los traficantes de tierras, las empresas mineras y petroleras, los contaminadores de las aguas y el ambiente. Tampoco es necesariamente ecologista, simplemente, defiende su derecho a beber agua limpia, cultivar, respirar y, finalmente, en última instancia, a vivir.

Agricultores de Tía María, en el valle del Tambo, en el sur del Perú, comuneros de Cajamarca que impidieron que la Manhattan continúe tragándose las lagunas cordilleranas, cultivadores de limón de Tambogrande en el norte, ganaderos de Espinar en el gran altiplano del sur, indígenas amazónicos del oriente, han protagonizado  grandes jornadas de las últimas décadas.

Pero no se piense que se trata solo de poblaciones rurales. También están las ciudades que, como Arequipa, impidieron que se continúe privatizando el agua.

150 líderes sociales han sido asesinados en los últimos años. Solo en un caso se ha condenado a los autores, según se denunció en el período 167 de sesiones de la CIDH en Bogotá  el 26 de febrero de 2018.

Cuatro líderes indígenas fueron asesinados en la Amazonía peruana desde que el gobierno declaró el estado de emergencia por Covid-19,por  oponerse a la tala ilegal, la minería y el narcotráfico.

El cadáver de Roberto Carlos Pacheco Villanueva fue encontrado en Madre de Dios. Estaba amenazado. La Coordinadora Nacional de Derechos Humanos ha dicho que las autoridades no hicieron lo suficiente para protegerlo. Fue el cuarto líder indígena muerto aprovechando las cuarentenas.

En fin, son miles de activistas populares en el Perú de hoy. Ellos esperan poco de la democracia en su forma actual y aun menos del sistema porque saben que ambos, democracia y sistema, están dominados por los grandes ricos. Ellos permanecen, porque viven su drama todos los días. No están en el primer plano en estas elecci0nes, aunque los 16 candidatos que compiten por la presidencia les hablan y tratan de seducirlos en muchos lenguajes. Pero ellos, los de abajo, saben que solo son palabras, palabras…

Sin Comentarios

Escribe un Comentario